“Debido a la importancia de la ‘marca Extremadura’ con todas sus D.O. y aprovechando el conocimiento que existe en esta comunidad del cultivo de la tenca se podría crear un nuevo sello que distinguiera el ‘pescado de Extremadura’ por su calidad y las técnicas de cultivo empleadas”.

Así de claro lo expone el estudio ‘La acuicultura como motor de desarrollo rural y dinamizador de empleo en Extremadura’, impulsado por la Fundación Observatorio Español de Acuicultura (OESA) y cofinanciado por el Fondo Social Europeo, a través del Programa Empleaverde de la Fundación Biodiversidad.

Informe acuicultura en Extremadura, tenca

Portada del informe

Se puede decir que fue el Emperador Carlos V quien dio fama a la preciada tenca en Extremadura provocando un interés general por esta especie hasta nuestros días, recoge el estudio. El cultivo de la tenca se inició como una actividad secundaria de los ganaderos, surgiendo de forma espontánea al crecer esta especie de forma natural en las charcas o abrevaderos gracias al simple aporte de nutrientes del ganado y otros animales que se acercaban a beber. Estas charcas son muy abundantes en las dehesas, siendo muy común encontrar pequeñas charcas utilizadas al mismo tiempo como abrevaderos para el ganado, lavaderos de lana, molinos de pienso, abastecimiento de agua potable, etc., según la misma fuente.

“La existencia del cultivo de tenca en Extremadura ha devenido en la instauración de su consumo como una tradición popular extremeña, con mayor arraigo en la provincia de Cáceres. De hecho, la demanda en esta región apenas está cubierta lo que permite aventurar un importante potencial de expansión de esta actividad tanto en territorio extremeño como en otras comunidades aledañas”, recoge el informe.

tenca, Extremadura

Tenca. Foto: Álvaro Fernández Prieto

Prácticamente todas las explotaciones ganaderas cuentan con una o varias lagunas de este tipo que pueden destinarse también a la producción de tencas. La gran mayoría de las charcas se encuentran en la Mancomunidad de Municipios TajoSalor, que de hecho celebra cada verano la fiesta de la tenca. Esta fiesta se celebra desde 1989, con carácter anual y rotativo entre los municipios de la Mancomunidad.

El informe afirma también que en estos municipios existen grandes charcas tenqueras construidas para el aprovechamiento motriz de molinos de grano, que se convirtieron en explotaciones donde la tenca convive con otras especies. El estudio recuerda que el hábitat característico de la tenca son los fondos de estanques y charcas de agua dulce cálidas y con vegetación abundante, aunque también está presente en algunos ríos. “En Extremadura aparece dispersa en los cursos fluviales, siendo más frecuente en las aguas embalsadas y muy frecuente en las numerosas charcas de la región, donde se repuebla con fines deportivos”, subraya.

La tenca, Tinca tinca, es un ciprínido originario de Europa que ha sido posteriormente introducido para su cultivo y pesca deportiva en cursos fluviales de países como Australia, Nueva Zelanda, África, Norteamérica, sudeste asiático y Brasil, entre otros. Presenta una resistencia a las condiciones adversas superior a la de la carpa y soporta bajos niveles de oxígeno en el agua mejor que la mayoría de los peces.

Por ahora, la producción acuícola en Extremadura se destina prácticamente en su totalidad para repoblar con alevines los ríos siendo las asociaciones de pescadores los mayores demandantes. Por ello,  “el principal destino de la producción acuícola es el autoconosumo y la pesca deportiva porque el cultivo de peces siempre se ha tratado como una actuación que complementa la actividad principal agraria, ganadera o cinegética”. Pero ahora eso puede cambiar, si se siguen las recomendaciones del interesante estudio, que también menciona fuentes donde conseguir subvenciones para este proyecto.

Las 124 explotaciones destinadas a la acuicultura en la región cultivan principalmente tenca, cuya producción alcanzó los 6.780 kilos en 2009, además de tres millones de alevines de tenca destinados a la repoblación. El estudio sugiere una mayor intensificación de las explotaciones apoyada en la mejora de técnicas y procesos productivos, así como a la diversificación de actividades.

Además, las energías renovables también estarían vinculadas a estos proyectos de producción de peces: “Una posible línea de negocio en relación al uso de energías renovables puede ser la transferencia de tecnología para la producción de pescados a pequeña y mediana escala en zonas rurales más o menos aisladas”. Y de ahí a la gastronomía y a la hostelería, las sinergias son muchas para los autores del estudio. ¿Y si hablamos de cursos de pesca, de turismo…?

“El sector acuícola extremeño, si bien es un sector muy arraigado y con una larga tradición, se enfrenta a problemas concretos y, en ocasiones largos de resolver, como la inexistencia de un pienso específico para tencas o la problemática de la sobrepoblación de cormoranes. Sin embargo el hecho de que este tipo de explotaciones de especies de tenca estén tan establecidas en la cultura y las costumbres es una razón suficiente para promover su desarrollo en el mundo rural”, continúa el análisis.

Y finaliza: “La acuicultura en Extremadura tiene aún un elevado potencial de desarrollo, basado en la tradición y en el futuro, en las costumbres y en el aprovechamiento de sus recursos naturales, en sus gentes y sus necesidades de desarrollo social y económico. En definitiva, en su apuesta por un modelo de desarrollo sostenible apegado al terreno y a las gentes que lo aprovechan y protegen”.

¿Y por qué no una denominación de origen para la tenca extremeña?

Texto: M.A.F.