Recorriendo las pseudoestepas cerealistas que se funden con el pinar original y las ruinas romanas en vuelos de aves canoras.

Valverde de Leganés es uno de los pueblos mejor situados para la observación de aves de la comarca de Olivenza. Hacia el sur comienzan las infinitas dehesas, donde uno se zambulle y pierde la noción del tiempo y se olvida de donde está o qué hay más allá de la próxima loma.

Llanos de Valverde de Leganés

Hoy sin embargo vamos hacia el norte. Atravesamos los llanos de las Merinillas de la Cervera, donde calandrias, terreras y canasteras nos obsequian con preciosos cantos que no sabemos de dónde nos vienen. Los cerros desarbolados rebosan de innumerables florecillas multicolores que recuerdan a la Provenza francesa. Una mancha negra destaca en el llano. Tras un breve ojeo con los prismáticos la duda queda resuelta: se trata de un macho de sisón que salta sobre el mismo punto, reclamando su territorio, para hacerse visible a las hembras. Sin embargo, cuando se agacha  no hay quien lo vea. Al fondo se ven grandes pinos piñoneros cargados de nidos de cigüeñas blancas y milanos negros. Se trata de la finca la Cocosa. Nos acercamos y descubrimos unas antiguas ruinas romanas semiocultas por la exuberante vegetación de este año. Un macho de aguilucho cenizo sobrevuela el cereal. En estos días de mayo resulta más difícil observar a las hembras, ya que se encuentran incubando  y solamente vuelan  para recoger la ceba que les pasa el macho en el aire. Estamos a mitad del recorrido. Ahora nos dirigimos a Olivenza a través de Los Frailes y Los Almerines. Están cosechando el heno y los cernícalos primillas  se disputan las presas que levantan las máquinas. Al revoloteo acuden también milanos y cigüeñas formando un bello cuadro de labores y aves.

Una jornada más que interesante, de fácil acceso y con grandes valores ornitológicos, botánicos, patrimoniales y paisajísticos.

Guadiana Internacional [Birding in Badajoz, Extremadura]

http://web.dip-badajoz.es/proyectos/guadiana_internacional/

Colaboraciones: texto y fotografía: Juan Pablo Prieto