Iglesia de San Blás, en la actualidad es un Centro de Interpretación

“Como si se hubiera anclado en el siglo XV”. Nos lo advierten antes de llegar a Toril. Tal como cuenta el estudioso Ramos Berrocoso, la estructura urbanística de Toril no es la que se espera de un núcleo rural actual en Extremadura. Despierta nuestra curiosidad. Pero esto no nos lleva a acelerar el paso, estamos en pleno Parque Nacional de Monfragüe contemplando un juego extremo de contrastes, de colores. Respiramos profundamente el frescor de esta mañana. Toril nos espera, aquí mismo, entre el Tajo y el Tiétar.

 

 

Es una mañana fresca y luminosa, como si se acabara de esconder la lluvia en cualquiera de esas nubes esponjosas que se posan sobre Toril. Entre extensas dehesas y el juego de las sierras se alza esta pequeña población. Pensamos en su historia. Algunos dicen que se desconoce, otros que parte del siglo XIII… Ahora, es igual. Lo dejamos para más tarde. Sólo queremos sentir el latido de este espacio que se muestra tan luminoso y limpio. Ésa es la sensación que percibimos al entrar en la localidad. Unas calles amplias, de casas bajas y blancas, con pequeños y verdísimos jardines… y flores… ¿Huele a lluvia? “No. Es el olor de Toril”, nos dicen.

 

Ayuntamiento

Toril cuenta con poco más de 200 habitantes, pero sólo una parte de ellos habitan en el casco urbano, otra parte vive en las fincas y extensas dehesas del término municipal. “Como puede verse –dirá Juan Manuel Ramos Berrocoso en sus Apuntes para la Historia de Toril- se trata de una curiosa organización urbanística rural que parece no haber cambiado desde el siglo XV”. Así, Toril abraza hermosas dehesas donde piaras de cochino ibérico y ganaderías de reses bravas saludan al viajero. “Así es Toril”.

 

 

Su nombre, el nombre de Toril, podría venir de “torril”, de torre. Nos acercamos a la Iglesia de San Blas, patrón de la localidad. Una hermosa construcción hoy convertida en centro de interpretación. Sus muros, su espadaña, su bóveda adornada con filigranas, el escudo de Carvajal recordándonos a su fundador, sus arcos, sus columnas y capiteles… aún hacen mantener un respetuoso silencio. Luego es el interés, la curiosidad y lo que nos muestra el Centro de Interpretación Reserva de la Biosfera Pórtico de Monfragüe y el archivo que contiene lo que nos lleva a permanecer en silencio. “Pero San Blas no podía quedar sin lugar de culto, así que durante el tiempo que la iglesia estaba prácticamente en ruinas, se construyó la Ermita de San Blas”. Allí vemos acercarse a los vecinos, “a charlar un ratito con nuestro santo”.

 

 

Los pocos habitantes que viven en el casco urbano hace que Toril se presente como un rincón de una tranquilidad y un sosiego al que no estamos acostumbrados. “Pues imagínense cuando entre Toril, Casares y Millanes sólo sumaban 22 vecinos”. Volvemos a recurrir a los estudios de Ramos Berrocoso, y llegamos al salto del siglo XV al XVI cuando se dice que Toril vive su época de esplendor, llegando a contar con casi 100 vecinos. Sea como sea hoy es lugar para vivir y si no para visitar.

Una fecha en la que no se puede faltar es en torno al 3 de febrero, San Blas. Son días de música, procesiones, toros, perrunillas, roscas, aguardiente… y, sobre todo, es la fecha del ya conocidísimo Raid Hípico. Días en los que se celebran carreras de caballos y en los que se acercan visitantes de toda Extremadura y de fuera de ella.

 

 

La mañana ha pasado casi sin darnos cuenta, aunque los estómagos se encargan ahora de recordárnoslo. Comenzamos a pensar en la rica gastronomía de esta zona. “Prepárense porque hoy van a probar lo que es una buena sopa de espárragos y un cabrito hecho como Dios manda… o como San Blas ordena”.

 

Alcornoque “El Abuelo”

Algunos lo llaman “Toril verde” y la verdad es que Toril y su entorno parece un canto a la naturaleza y al medio ambiente. Cualquier época del año es buena para una excursión ya sea por el Parque Nacional de Monfragüe en el que se encuentra la localidad, ya sea para el avistamiento de aves en el valle del Tajo, que es zona ZEPA. Es Toril buen lugar para contemplar grullas entre las encinas, o aves como la garza real, el cormorán, abubillas y rapaces tales como el águila imperial, el águila real, buitres o alimoches. Pero éste es también paraíso para los amantes de las setas y los hongos, a sus pies se rinden boletus, amanitas, lepiotas, russulas, lactarius…También prodigios de la naturaleza como  El Abuelo, un imponente alcornoque (Quercus suber) declarado Árbol Singular. Desgraciadamente, el Abuelo “falleció” el pasado día 14 de diciembre debido a una invasión de hongos y a su avanzada edad. Sus 15 metros de altura y sus 400 años imponían como nadie al viajero. Callamos y parece que aún pudiéramos escucharle. Hagan la prueba, tiene mucho que contar.

 

 

 

Como llegar a Toril:
Ayuntamiento de Toril: Plaza de España, 1. Tlf. 927 577 191

Texto: Mari Cruz Vázquez
Fotografías: Álvaro Fernández Prieto y Rocío Gallardo