Intentando observar las distintas especies de garzas que habitan en el gran río.

Tras las copiosas lluvias de este invierno y la primavera, y los grandes desembalses de agua que rebosaron las riberas del Guadiana en Extremadura, ahora todo vuelve a la normalidad. Desde Malpica del Río, bajando a través de la Ribera de Olivenza, llegamos al Guadiana. Los sauces y fresnos han renovado sus hojas. El ruiseñor no cesa en su empeño de ser el tenor del río, mientras los carriceros tordales y los zarceros comunes marcan su sitio. En la orilla aparecen unos restos de cangrejo sobre una piedra. Sin duda la nutria ha degustado una de sus “golosinas” favoritas. Aguas abajo se descubre el incompleto Puente Ajuda, tantas veces destruido en las continuas luchas entre lusos e hispanos. En sus orillas las tiphas esconden a una familia de garzas imperiales, su nido es casi imposible de avistar.  Ahora son varios los martinetes que recorren la orilla a una hora inusual, casi siempre prefieren las últimas luces y es madia tarde. Otras garzas más discretas, los avetorillos, sólo son divisados mientras vuelan sobre el agua para cambiar de orilla pero, una vez que la alcanzan, ya no hay rastro de ellos, mientras que la garza real descubre su presencia con poderosos gritos mientras vuela.

Puente Ajuda, Guadiana Internacional

Este tramo fronterizo es un lugar ideal para la observación de distintas especies de garzas en la vegetación natural de rivera que cobija este gran río pacense.

Guadiana Internacional [Birding in Badajoz, Extremadura]

http://web.dip-badajoz.es/proyectos/guadiana_internacional/

Colaboraciones: texto y fotografía: Juan Pablo Prieto Clemente