Con cinco años ya se subió a un escenario, pero aquello sólo era el principio. Pedro Bermejo Plata nació en Cáceres en 1971. Lo de Peralta llegaría más tarde proveniente de su padre, aficionado a los caballos. Hoy, recuerda La Mochila Azul en sus inicios con la canción española, rancheras y rumbas. Luego llegaría la llama del flamenco y del compás. Perico de la Paula, el guitarrista, se volcará en su formación. “Sí, es mi hermano”. También su paso por la Escuela de Saetas de Marchena harán de Peralta uno de los saeteros más potentes. Como potente es su mirar, su garra y su ritmo. Dominador de tangos y jaleos extremeños conseguirá uno de los Premios en el Cante de Las Minas. Se dice de él que es capaz de alegrar los espíritus por bulerías y de helar la sangre por seguiriyas. Pero Peraltina, como se le ha llamado más de una vez, insiste en que “hay que seguir estudiando, pá tirar pá lante”, y mira a Nerea, su hija. “Ésta tiene el compás del padre, ha nacido con el compás… Sí, la tiene que enseñar el Perico”.

 

 

Ahora mismo me siento con mucho poderío, con una enorme fuerza, con la sensación de no estar quemado y con muchas ganas de tirar pá lante…

Al principio tenía una voz fina, muy fina, “como los ángeles”, me decían algunos.

Empecé muy jovencito y más de uno pensaba que no iba a llegar a nada en el flamenco, entonces me lié a estudiar y a estudiar y a estudiar… y en el Cante de Las Minas he ganado un premio con los tangos extremeños, algo que nadie había ganado.

Hay que cantar de corazón, de aquí, del pecho, desde el alma. Hay que sentirse a uno mismo. Hay que estar a gusto con el cante, disfrutar y pelear con él.

En los camerinos, antes de subir a los escenarios canto un poco cante de compás para calentar la voz. También me puedo tomar un güisqui, o dos, por qué no, pero no más. Hay que subir frío a los escenarios y comerte el mundo. Y para eso, hay que subir frío.

Mairena era un Dios en el flamenco. Puso las bases del flamenco actual; grabó todos los palos, todos los estilos… los grabó todos.

El flamenco se ha quedado un poco parado en las letras, siempre se canta lo mismo, por eso me siento orgulloso de haber grabado un disco con letras nuevas, letras nuevas por soleá, por seguiriya… y algunos palos más. Hay que salir de lo de toda la vida.

Puedo ser el rey del cante de compás… ¿por qué no? Canto todos los palos, pero donde me siento mejor es en los tangos extremeños, en las bulerías y en los cantes de compás.

Empecé a cantar con La Mochila Azul. Me despertaba y ya en la cama comenzaba a cantar, duchándome seguía cantando… tenía a mi madre y a mis hermanos locos.

Primero me acerqué a Camarón, luego a los discos de pizarra, en ellos es donde de verdad se aprende… ahí está lo puro.

Perico de la Paula es mi hermano, es el que me hizo poner los codos para estudiar y aprender, es el que más sabe de flamenco, y no solo en Extremadura, también fuera… ahora los que enseñan son los guitarristas, no los cantaores, saben más que los cantaores.

Hay que investigar para poder hacer los cantes a tu manera, a tu voz. Esto me lo enseñó el Perico y ahora cuando me aprendo un cante lo voy adaptando a mí, adornándolo, haciendo mis caídas… cada cantaor tenemos nuestro jueguecito.

Entrevista: Lucas Riolobos
Foto: Álvaro Fernández Prieto

Video: Actuación de Pedro Bermejo Plata “Pedro Peralta´´ con la guitarra de Perico de Paula en la 3º semifinal del Festival Internacional de cante de las Minas la Unión de Murcia año 2008.