Las raíces del creador Miguel Sansón se encuentran en Almoharín (Cáceres). Un pueblo de 2000 habitantes,  que le ha visto nacer y crecer profesionalmente. Desde esta población, en la que el artista tiene su casa y su estudio, brotan las ideas y germinan las piezas que llegan a prácticamente todo el mundo. Merecedor de la medalla de Extremadura, este artista polifacético comenzó modelando el hierro y hoy desarrolla una doble vertiente: por un lado, el diseño de muebles, y por otro, la creación artística a través de la escultura y la pintura; además, en estos días está escribiendo su primer libro Retazos Angélicos.

¿Qué importancia tiene Almoharín en su obra?

No sé si importancia, pero creo que hay cierta influencia de haber nacido en un pueblo en mi desarrollo artístico, en mi forma de expresarme artísticamente, que es innata, quizá si hubiera nacido en una ciudad habría estado más influenciado por los distintos movimientos culturales. Pero en mi caso no he tenido infl uencia de haber ido al teatro, al cine, de visitar museos, posibilidades que puedes tener en una ciudad. Mi desarrollo ha sido el natural, el de la naturaleza: los animales, la gente del pueblo y poco más, ésa es mi base.

 

¿Cómo fueron esos inicios en el negocio familiar?

Mi padre era herrero, y yo estuve en la herrería hasta los 25 años trabajando, tomando contacto con el hierro, que es la materia que he dominado siempre. Trabajaba como cualquier herrero haciendo rejas, las puertas, las ventanas, todo aquello que se hacía en los pueblos. Sin embargo, siempre tuve muchas inquietudes, soy una persona inquieta, me gustaba indagar, buscar cosas nuevas y he buscado siempre estímulos, soy inconformista, y siempre quiero conocer más, no me conformo y fui adquiriendo experiencias.

¿Se considera artesano?

Prefiero dejar que los demás me defi nan, tampoco me gustar ser yo el que ponga calificativos a mi trabajo.

¿Artista?

Artista suena pretencioso, me gusta la palabra artesano y se ajusta a mis principios,
soy artesano, claro y trabajo la artesanía.

 

 

¿Cuál de sus obras le ha dado más satisfacciones?

La que más satisfacciones me ha dado es “El sillón Menina, el abrazo de Margarita” que es una silla que salió el mismo día cerrando los telediarios de todas las cadenas de televisión, y ese interés me impresionó. Después daría lugar a la colección “Sent-Arte”, que ha sido muy interesante en mi trayectoria.

¿Qué supone mostrar su obra en Nueva York?

Mostrar lo que tú sientes, mostrar lo que tú haces a un nivel internacional es importante. Estoy con ganas de ver cuáles son las impresiones, porque tú imprimes lo que sientes y esperas, no que te pregunten qué significa tu obra sino ver que es lo que ésta despierta en los demás.

 

Ha expuesto en París y ahora en Nueva York, ¿Cuál es su próxima meta?

No es una meta, son cosas que surgen… De hecho, surgió porque estuve en Nueva York y me lo propusieron, después vino a verme una galerista, vio unos bocetos que yo tenía y me comentó: “si los haces en grande los exponemos en la galería”, y los hice en grande.

Claro, Háblanos de Ángeles y Maestros…

Mi pretensión es pintar ángeles, hacer cosas con la energía angélica, pero no con el ángel del barroco, o el del renacimiento. En un momento de la historia esas imágenes acercaban al cielo a aquellos que las contemplaban, mis ángeles son diferentes, se acercan a la energía angélica de nuestro tiempo. La colección muestra veinte lienzos, trece esculturas y una silla.

 

Pintura, escultura, diseño… ¿También escribe?

Sí, tengo un libro que va a salir ahora que se titula “Retazos Angélicos”.

También de Ángeles

Sí, bueno… Veo que no quiere adelantar nada, ¿De donde surge esa atracción por los ángeles? No tiene una explicación. Me atraen desde siempre.

¿Cómo se desarrolla el proceso creativo?

Cojo papel y lápiz y plasmo la idea en el papel, hago el diseño en pequeño. En un sólo papel puedo desarrollar todo el proyecto de una nueva colección de muebles, y a partir de aquí ya salen las medidas. La idea es lo primero, lo trazo en pequeño y luego lo desarrollo, cuando me llega la idea, son décimas de segundo lo que tarda en llegarme todo: las medidas, los materiales, los colores, ¿los ves..?

 

¿Qué proyectos futuros tiene?

Estamos preparando una nueva colección para la Feria del Mueble de Madrid. Nosotros creamos un stand con una colección para Madrid y esa misma después la llevamos a la Feria de Valencia.

¿Quién se sienta en sus sillas? ¿Es un lujo que sólo se pueden permitir unos pocos?

Eso lo piensan los demás. Yo tengo un problema al respecto, la gente las ve y sin preguntar, automáticamente piensa que son caras. Tenemos asociado que es diseño, es bonito, y por tanto tiene que tener un precio alto. Sin embargo, tenemos cabeceros que rondan los 300 euros y sillas desde 300 a 600 euros. Si ya me dices una silla de la colección Sent-Arte, esas ya son más caras.

 

¿A la hora de crear un mueble qué peso ocupa el diseño y qué peso ocupa la funcionalidad de la pieza?

La funcionalidad es lo principal, tienes que estar a gusto y tienes que estar bien, porque es para utilizarla, no es solamente una pieza bonita, que sea funcional ante todo.

¿Qué piensa del fenómeno que ha generado Ikea?

Para mí Ikea nos está enseñando porque ha tenido la capacidad de ofrecer todo aquello que la sociedad necesita. Nuestra sociedad ha dado un cambio tan brusco en tan pocos años que casi todos los estamentos y las organizaciones no han tenido tiempo de ir tan rápido como nosotros necesitamos. Pienso que aquellos que ofrecen lo que la sociedad necesita influyen, y cambian estructuras y formas de pensar. Ikea vende conceptos.

 

¿Son compatibles este tipo de muebles con los de la firma Miguel Sansón?

Siempre que he creado muebles he intentado que sean compatibles con los de Ikea, porque son muebles que tiene todo el mundo. Vas a casa de tus amigos y todos tienen la misma lámpara, la misma mesa, pero luego tiene que haber en una casa elementos que la diferencien. Mi catálogo está pensado con esa filosofía.

¿Cómo es la casa de Miguel Sansón?

¿Quieres verla? Te la enseño. Es clara intentando que dé una sensación de limpieza, y
con esto me refiero a los conceptos de amplitud y claridad.

El cabecero es diseño suyo, y las sillas y la mesa….

No. Tengo cosas, pero tampoco muchas. Es lógico, mis piezas son para poner un toque diferente a los espacios.

Texto: Patricia Hernández

Fotografía: Álvaro Hernández Prieto