ANFIBIOS Y REPTILES DEL MUNDO EN UN HERPETARIO DE BADAJOZ

Dendrobates, rana toro y rana tomate, iguana de Fiji, largartos ovivíparos, camaleones y ranas arlequín, anolis, dracaenas, zonosauros, morelias, helodernas, neurergus kaiseri, ranas pipas, cocodrilos, varanos, tupinambis… La fauna crece en Extremadura. Anfibios y reptiles de distintas partes de la Tierra han encontrado acomodo a las afueras de Badajoz. El empeño de Enrique Muñoz, y su amor por los animales, se ha traducido en una iniciativa sorprendente: el herpetario más grande del país y uno de los más completos de Europa.

A la espera de su acomodo definitivo cuando estén a la vista de visitantes, investigadores y trabajadores, los animales viven plácidamente y se muestran coquetos a las fotografías. Saben que evidenciar su hermosura y transmitir la necesidad de la conservación del medio natural serán sus tareas principales en su próximo ‘hogar’. Las obras, en un espacio de unos 1.800 metros cuadrados, están a punto de finalizar y la mudanza se estima para finales de abril o primeros de mayo. El paseo por los todavía pasillos desangelados invita a volar la imaginación e imaginar un entorno selvático, organizado por continentes, con música de ambiente, sonido y decenas de animales que atraparán la mirada. La pasión de Muñoz y de Alma Cáceres, una de la biólogas involucradas en la empresa que promueve el herpetario, Global Herp, y que ya antes de funcionar tiene cinco empleados, invita a evocar un espacio único; una apuesta que parece arriesgada a priori, pero que ellos tiene muy clara. “Esto enamora a todo el mundo que lo ve y lo conoce. Hay muchas horas de trabajo desinteresado detrás”, explican durante el recorrido por las instalaciones.

Foto: Rocío Gallardo

Foto: Rocío Gallardo

Más de un centenar de terrarios de todos los tamaños (desde dos metros cuadrados a más de 30) para crear hábitats únicos en temperatura, luz, humedad y flora acogerán los más de 800 animales que esperan sumar de unas 140 especies distintas. Toda una reserva natural única -y no sólo de Extremadura- que germina gracias a Muñoz, quién inició este proyecto hace ya más de cinco años viendo que no tenía más espacio en su casa y en su oficina para tener bichos, y al apoyo de otros cinco socios. “Aquí hay animales que sólo toco yo”, añade para apuntar que, a pesar de no haber estudiado nada relacionado con la fauna, es un gran experto. Coge una gran serpiente morelia en entre sus manos, para que no haya dudas.

El proceso, relatan, ha resultado largo y complicado. De hecho, la ubicación final ha sido Badajoz después de tener muy avanzado un proyecto similar, incluso algo mayor, en Olivenza. El herpetario es un reto complejo pero bien estudiado cuando dan detalles. Más allá de la muestra de animales extraños de estos parajes, y muy complicados de observar en general, Global Herp contiene una gran apuesta por la formación, sensibilización e investigación. Todo ello en unas instalaciones que tendrán un hospital veterinario con importante aparataje, un servicio de rescate y un jardín botánico muy interesante que nutrirá los espacios naturales de los animales; un invernadero y una sala de siembra forman parte del plan del negocio. “Tendremos una producción botánica quizás hasta más grande que la de animales”, explica Guillermo Pérez, otro de los biólogos implicados, mientras narra la importancia de la flora en los terrarios: “La vitalidad de la planta nos indica cómo están las cosas”.

Foto: Rocío Gallardo

Foto: Rocío Gallardo

Este espacio único también será sede de un centro de investigación -que ya tiene contactos por ejemplo con la Universidad de Extremadura-, que contará con un laboratorio de genética y otro de fecundación in vitro, además de una amplia biblioteca. Y es que, “hay más actividad detrás que en la muestra propiamente dicha”, añade Pérez. De hecho, ya han conseguido la reproducción de algunas especies. El proyecto que está a punto de nacer, después de una larga de gestación, tendrá como línea de negocio principal (más allá de la visita al herpetario) la venta de alimentos para estos animales, un mercado que principalmente se nutre en Alemania y otros países de centro Europa. “Produciremos alimentos vivos para vender y exportar”, explica Muñoz. Una batidora suena, y llama la atención: uno de los empleados está cocinando’ el alimento para las moscas que, tras muchos experimentos, han conseguido reproducir para alimentar a los nuevos animales ‘extremeños’. “Queremos que sea un centro de referencia”, explican los promotores.

A escasos días de que su sueño se haga realidad, Enrique Muñoz sigue transmitiendo su entusiasmo y los esfuerzos hechos (toda la financiación es privada extremeña) para que el herpetario viva. Y de los problemas y de lo sensible de estos animales, muy amenazados en todo el mundo: “Están desapareciendo sus hábitats por los cultivos, los pesticidas, la deforestación…”. La hermosa iguana de Fiji, con un verde prácticamente imposible de describir y en gravísimo peligro de extinción, es una de sus ‘joyas’, su mascota y su carta de presentación. Su imagen.

Fotos: Rocío Gallardo

Fotos: Rocío Gallardo

Queremos educar y explicar lo que significa la biodiversidad y la importancia de su conservación en el ámbito mundial. Denunciar el tráfico ilegal, un gran problema actual”,… “estamos todos conectados, nuestro ADN depende de la diversidad, también estos animales son básicos desde el punto de vista de la salud”, explica sosegado una vez vistas las instalaciones, en fase final de obras. Y sigue soñando: nos gustaría poder tener algún día dragones de Komodo. Y es que, curiosidades burocráticas, es más sencillo poder tener un animal extranjero que uno autóctono: “Para poder tener un animal de la Península de forma legal, con todos sus papeles, hay que ir a comprarlo a Alemania”.

Hay que afinar la vista para encontrar a las diminutas ranas dardo entre la rémora selvática en la que viven. Sus colores y formas angulosas atraen el objetivo y también al bolígrafo, que no para de tomar notas: la sensación de ver cómo las dracaenas comen caracoles, los mascan y expulsan los caparazones en mil pedazos; o a centenas de grillos cantando; o la amplísima variedad de tonos verdes escondidos en un rincón de Badajoz. ¿Cómo transmitir esto?

Texto: Mª Ángeles Fernández; fotografías: Rocío Gallardo

En Vivir Extremadura encontrarás información y noticias diferentes de Extremadura. (Reportaje publicado en el número 41 de la revista Vivir Extremadura).