Este proyecto de investigación, liderado por profesores de la Facultad de Estudios Empresariales y Turismo de la Universidad de Extremadura, destaca que cada día son más numerosas las iniciativas públicas y privadas que promocionan turísticamente los recursos gastronómicos y culinarios de la región. El trabajo propone cinco rutas gastronómicas en Extremadura.

Investigadores de la Universidad de Extremadura han presentado el proyecto de investigación que aborda la gastronomía de alta gama, de lujo o de calidad como eje potenciador del turismo cultural y de sensaciones en Extremadura, coordinado por los profesores de la Facultad de Estudios Empresariales y Turismo Javier Ortega Rossell, José Manuel Sánchez Martín y José Manuel Hernández Mogollón.

Las actividades turísticas están experimentando una profunda transformación: el tradicional mercado de servicios, al atender a nuevas experiencias, se está convirtiendo en un mercado de emociones. La identidad del territorio y su autenticidad son factores que comienzan a cobrar importancia y representan el principal atractivo para el turista moderno que desea entrar en contacto con las tradiciones, la cultura y los estilos de vida locales.

La gastronomía, por su tradicional vinculación con el territorio, se reafirma como un importante reclamo turístico y de promoción. El mundo académico y el empresarial reconocen las valiosas sinergias que existen entre el turismo y la gastronomía. Cada día, son más numerosas las iniciativas públicas y privadas que promocionan los recursos gastronómicos y culinarios locales desde una perspectiva turística.

Cinco rutas alrededor de la gastronomía extremeña

El trabajo de investigación ha elaborado cinco rutas turísticas alrededor de los atractivos gastronómicos de la región que se combinan con otros recursos turísticos.

  1. Turismo rural y cultural con gastronomía: Plasencia y comarca de La Vera.
  2. Turismo cultural con gastronomía: Cáceres y Trujillo
  3. Turismo cultural con gastronomía: Cáceres , Trujillo, Montánchez  y Mérida
  4. Turismo cultural y de compras en la ciudad de Badajoz : Mérida y Badajoz
  5. Turismo cultural con gastronomía: Zafra, Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra y Monesterio

    Trujillo

    Trujillo. Foto: Vivir Extremadura

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A lo largo de todo el estudio, se ha comprobado que, en el estado actual, Extremadura mantiene todos los requisitos necesarios para poder competir en los escenarios nacionales como destino de turismo gastronómico, ya que cuenta con recursos idóneos y suficientes para atraer a los nuevos consumidores turísticos, cada vez más curiosos y deseosos de experiencias auténticas.

La red de infraestructuras físicas dedicada a la restauración es capaz de sostener y apoyar una oferta gastronómica consistente. Asimismo, no faltan recursos humanos con talento y preparación que podrían dar a conocer la calidad y la variedad de la cocina tradicional extremeña.

No obstante, son todavía muy escasas las acciones de cooperación entre los principales actores del sector, lo cual genera una dispersión de los esfuerzos y la creación de una oferta gastronómica atomizada. Se desaprovechan así las potenciales sinergias que subyacen entre la gastronomía y el turismo. Todavía no se ha encontrado una manera organizada y rentable de aprovechar las beneficiosas relaciones que podrían existir entre los productores de materias primas locales y los agentes turísticos, incluyendo en esta última categoría, no sólo los restauradores, sino también a los hosteleros, las empresas de actividad y las receptivas.

El proyecto de investigación concluye que Extremadura podría convertirse en una referencia internacional de la gastronomía típica española e impulsar así el sector turístico local y la economía regional. Para ello, los diferentes agentes tendrían que apostar de manera decidida en la mejora de los principales cuatro ámbitos de actuación: el fomento de la cooperación, eligiendo una fórmula de asociacionismo participado y eficaz, cuya legitimidad sea reconocida por todos los agentes involucrados; el perfeccionamiento del producto, creando una oferta gastronómica original, integrada y homogénea; la consolidación de la formación de los profesionales, implantando una cultura de servicio que los capacite para relacionarse con un “turista- gastrónomo” y la realización de una campaña de comercialización sólida y clara bajo una imagen de marca potente y única para toda la gastronomía extremeña.