Este extremeño, ex alumno de Sáenz de Oíza, es señalado hoy como uno de los puntales de la vanguardia y de la élite arquitectónica. Premio Extremadura a la Creación, ha sido finalista en los Premios Fad de Arquitectura, en la Bienal de Arquitectura Española, en el Premio Nacional de Arquitectura… su obra ha estado presente en la Bienal de Venecia… Maestro del juego sinuoso y ondulante, como el de la Estación de Autobuses del Casar o el del Centro de Salud del Nuevo Cáceres. Y frente al tremolar de estos edificios, la firmeza, la sobriedad y la contención de la línea recta del edificio del INEM de Cáceres. Y otros tantos trabajos como el de la Factoría Joven en Cáceres o el Instituto de Tiétar… Grandes inspiraciones que, a su vez, han inspirado a las portadas de prestigiosas revistas de arquitectura.

 

•Esto es un país de artistas. Estoy aburrido de tanto artista y tanta puñeta… hay que estudiar matemáticas, física… Y recuerda las memorias de Palazuelo, sus enormes conocimientos científicos.
Justo García Rubio es hombre de palabras en la cercanía, de relativos silencios en los escenarios públicos y de con- tundencia en sus frases como lo es en sus obras.

•Recuerdo que cogimos un cartón, comenzamos a doblarlo, a darle formas… así salió la estación de autobuses del Casar de Cáceres…
Ésa que llaman patata frita o bucle, ésa que ha emocionado más allá de esta localidad cacereña, convirtiéndose en uno de los monumentos más emblemáticos y dignos de visitar.

•Se creen que las formas raras son formas caprichosas… pero todo tiene un rigor, nada es al azar.
Se enfurece. Se vuelve a relajar… Habla de formas que son las que apartan los humos de los tubos de escape de los colegios que flanquean el apeadero

•Lo primero es que el proyecto nazca vivo o muerto; lo segundo es que el edificio te emocione
. Emoción, ahí está la clave. Un edificio tiene unas cualidades tecnológicas, pero al final la clave es cómo está hecho, la emoción de las formas… la emoción de los materiales… un muro de cal blanca… la cal, ese material maravilloso y barato, que comporta y da luz… esa barita mágica de reflejos que no consigues con nada… la cal seguirá emocionando

•Una noche, volviendo de Madrid, algo me obligó a parar. Detuve el coche y salí a pasear. Lo único que quería era disfrutar del cielo de Extremadura.
Y así le vemos también paseando por las ciudades, embelesado ante la belleza y rebelándose ante la inconsciencia.

•Puedo criticar un edificio de Moneo, pero desde el respeto… sin embargo, hay otros edificios que tenían que estar prohibidos… El espacio público es algo sagrado.


•La arquitectura tiene una obligación pública. Hay que tener claro que hay que hacer una cosa bonita porque el espacio no es mío, el espacio es público y el ciudadano pasa y lo ve, y tiene que disfrutarlo…

•Hay que mirar hacia delante. Atrás sólo se mira si es para entender la historia, sino sólo hacia delante, como la paloma que avanza sabiendo que el cazador puede estar ahí, en su camino, pero ella tiene que pasar… En fin, el avance es el avance.

•El oficio ya me lo transmitió Sáenz de Oíza, ahora lo que busco son nuevos lenguajes.

Texto: Mari Cruz Álvarez
Fotografías: Álvaro Fernández Prieto