Eljas

Jesús Vázquez se enamoró de nuestra tierra el mismo día que conoció al amor de su vida, Roberto Cortés. Al abrigo de la Sierra de Gata, en Eljas, el pueblo de Roberto, ha encontrado su espacio. Un lugar donde los móviles no suenan a todas horas y nadie le para por la calle. Su centenaria lengua (A Fala) y la exuberante vegetación de la zona le recuerdan tanto a su Galicia natal que se siente como en casa.

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones sobre Extremadura?

Lo que más conozco de Extremadura es la zona de la Sierra de Gata, casi frontera entre Salamanca, Portugal y Cáceres. Me sorprendió muchísimo porque yo soy Gallego y tenía un poco el tópico sobre Extremadura, pensaba que eran todo dehesas de encinas. Nada más lejos de la realidad. Llegué a un sitio que se parecía mucho a mi tierra, con castaños y robles, mucho ríos y el agua siempre presente.

La zona de Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno posee una lengua propia…

Sí, es algo curiosísimo, es una lengua que está reconocida por la Junta de Extremadura y se llama “A fala”, el habla. Tiene pequeñas variedades dialectales dependiendo de cada pueblo. Incluso se la denomina de una manera o de otra según en qué pueblo estés. En Eljas se llama lagarteiru. Es una pena que se conozca tan poco, que exista una comarca que conserva una lengua de hace ocho siglos transmitida de manera oral de padres a hijos es algo excepcional . Encima se parece mucho al gallego y al portugués con lo cual me sentí más en casa aún.

¿Qué has encontrado en Extremadura para venir a visitarnos con tanta asiduidad?

Para mí es… Bueno, yo he encontrado aquí una familia, la familia de Roberto, que ya es mi familia también. Son como unos padres para mí. El cariño de sus gentes, la tranquilidad de la zona… Es como una terapia anti estrés. Cada vez que noto que me van a saltar los plomos, agarro el coche, a Roberto y a la perra y nos venimos al pueblo para desconectar de todo. No tengo internet, no enciendo el móvil y duermo como en ningún otro sitio del mundo… Estoy muy unido a Extremadura.

Imagino que en el disfrute de la comarca también se incluye la gastronomía…

Absolutamente (risas). Mi suegra hace platos que son tan típicos de la zona que no sé si se comen en el resto de Extremadura. Hay un plato que le llaman “Allo”, que significa ajo, que es como un cocido a base de patata, bacalao, chorizo… Es bastante contundente pero a mí me encanta. También ocurre como en cualquier zona rural; lo que da la tierra sabe mucho más, el aceite viene directo de la almazara, la patatas saben a patata, los huevos tienen otro color, la matanza… bufff (risas) No te digo nada ya en verano cuando vienen las frutas. También el tomate, la lechuga… Comerte una ensalada con aceite de aquí es indescriptible. Sólo con abrir un tomate y echarle algo de aceite por encima ya tienes un buen aperitivo. Todo tiene un sabor.

Para cuando una casa aquí como Alejandro Sanz, Ana Rosa Quintana…

Esa pregunta no puedo ni plantearla en casa de Roberto. Alguna vez lo hemos hecho pero no hay manera, mi suegra se agarra unos disgustos (Se ríe)….Dicen que para qué vamos a hacernos una casa aquí si ya tenemos la suya, que dónde vamos a estar mejor que con ellos…etcétera. Así es que no me hace falta una finca porque tengo la casa de mis suegros (risas).

Además de la zona de Gata y la Extremadura Rayana, ¿Qué otras zonas conoces de nuestra región?

Viajamos mucho por toda Extremadura. Por ejemplo hace poco estuve por la zona de Hoyos y hay unos pantanos muy bonitos pero tengo que recomendar a todo el mundo que venga a conocer nuestra zona. Dentro de Extremadura hay áreas que no se conocen mucho, la nuestra es una de ellas. Tal vez sea por la situación geográfica. De manera que recomiendo a todo el mundo que, si viene a Extremadura, se pasen por Eljas, Valverde del Fresno y San Martín de Trevejo.

San Martín de Trevejo

Entrevista: Javier Antón

Fotografías: Roberto Cortés y Álvaro Fernández Prieto