Gemma Ortega no es una modelo al uso, ni siquiera es una “modelo”… es podóloga, tiene varios másters y le encanta pescar y todo lo que tenga que ver con Monfragüe. No hace mucho, fue elegida entre más de 300 chicas como imagen de marca de una conocida cadena de cosméticos. No se le ha subido a la cabeza, es una chica normal con una agenda repleta de actividades que poco o nada tienen que ver con la pasarela. Pese a tener un currículo de impresión no ve claro su futuro en Extremadura.

Nací en Cáceres y estudié podología en Plasencia. Después hice un master de cirugía en Madrid y otro aquí en Cáceres de Administración sociosanitaria. Ahora estoy con la tesis sobre la calidad de vida de los ancianos en Extremadura.

Yo suelo ir mucho a Bodybell con mi madre. Allí vi que había un concurso para ser elegida la chica de portada de la revista corporativa de la marca. Me metí en internet a curiosear un poquillo y decidí presentarme. Mi madre me animó a hacerlo. Envié una foto de la playa cuando estaba de vacaciones en Chiclana de la frontera. No esperaba ganar, había chicas muy guapas.

Me dijeron que cumplía con los criterios que estaban buscando para la portada de la revista; una chica joven en un ambiente veraniego, una cara alegre. El premio fue un book de fotos de la sesión y 600 € en productos bodybell, aunque he de decir que todavía no me han llegado, eh?

Me hicieron una sesión de fotos completa en San Sebastián de los Reyes (Madrid) que duró casi cuatro horas y media. La campaña se llamaba El bellezón del verano…lo cual me daba un poco de vergüenza al principio pero ahora ya lo llevo mejor.

En general, todo fue muy ameno y dijeron que lo hice bastante bien, apunté varios consejos de peluquería para utilizarlos después yo sola. Siempre me ha gustado posar, la verdad. En mi familia se han alegrado todos bastante por mí. Mi madre fue modelo hace tiempo y mi padre es el decano de la facultad de empresariales.

 

 

Confío más en mi formación académica pero no descarto nada como modelo. La podología no es fácil tampoco, tal y como están las cosas hay que montarse una clínica por tu cuenta o a media con un socio. Confío en que dentro de un par de años pueda hacerlo. En Extremadura es bastante complicado emprender un negocio, no hay ningún tipo de ayudas, al contrario, te ponen bastantes trabas.

La formación no está reñida necesariamente con ser modelo. Estudié todo esto porque me gusta mucho la rama sanitaria, la idea de la atención al público también me sedujo bastante. Al principio pensé en medicina pero al final terminé en podología…

Lo que más me gusta del mundo es ir a pescar con mi padre y visitar Monfragüe. Voy muchísimo por allí. Procuro ir al gimnasio dos horas y media al día cinco días a la semana. Es duro pero me encanta el ejercicio.

Texto: Vivir Extremadura

Fotos: Rocío Gallardo