Antes de comenzar la entrevista, se revuelve el pelo y con media e incitadora sonrisa nos pregunta “¿Estoy bien despeinado?”. Gecko Turner (Badajoz, 1966) nos abre su casa en Mérida. Así es. Nos espera acompañado de Miriam Solís, coro de Gecko y cantante en grupos como The Soul Makers o Laura Hip-Hop.

Pasó por The Reverendos, The Animal Crackers, Perroflauta y ya desde hace unos años Gecko nos ha tendido trabajos como “Guapapasea!”, “Chandalismo ilustrado” o “Gone down south”. Y en sus letras, el juego, la incitación, la crítica, el análisis y el disfrute. Espera nuestras preguntas. Tranquilo, plácido. Así es Gecko. Un hombre tranquilo.

Vivir Extremadura: Pareces un hombre tranquilo.
Gecko Turner: Y tú una mujer tranquila…
Miriam Solís: Doy fe, doy fe. Es un hombre tranquilo.

V. E: Gecko… ¿desde cuándo Gecko, Fernando Gabriel?
G. T: De chico me decían Nandi, por eso de Fernando. Luego me pasaron al mote Queco y cuando fui a Londres empezaron a llamarme Guecko. Busqué el significado de la palabra y me gustó: Lagarto pequeño que vive en los países cálidos… Vamos, lagartija. Algo muy familiar porque yo que me críe en Badajoz las veía constantemente al ir al colegio entre las piedras… Ahora ya no se ven. Recuerdo que las cogía y me quedaba con el rabo en la mano… y se regeneraba, sí sí, se regeneraba.

V. E: Me dicen que ibas para periodista deportivo… Te podemos imaginar hasta cantando un gol.
G. T: A mi padre le hubiera hecho ilusión. Él era el periodista deportivo y yo me veía más o menos obligado por compromiso familiar a veces a ayudar a mi padre. Si tenía un partido importante, a mí me mandaba a cubrir algunas cosas. He hecho crónicas deportivas, pero eso de cantar gol… no. Crónicas para prensa y comentar algún partido, hacer un resumen en la radio, pero me daba mucho apuro, no me gustaba porque viajaba con el equipo, comía con los futbolistas y me tenía que levantar a contar quién había jugado bien y quién mal… Pero bueno, había que ayudar a mi viejo…..