Charlamos sobre la flora oculta de nuestra región con Francisco Vázquez, uno de los botánicos mas acreditados de Extremadura, en el parque del príncipe, concretamente en su parte preferida, una zona con 40 robles procedentes de todas las partes del mundo. Junto con su equipo del Instituto la Orden, ha descubierto diez subespecies nuevas dentro de la flora extremeña, algunas únicas a nivel internacional. Acaba de publicar el libro Las orquídeas de Extremadura. Empezamos la conversación e, inmediatamente, comienza a hablar apasionadamente sobre lo que más le gusta: el estudio de la biodiversidad Extremeña.

Compatibilizo la actividad investigadora del Instituto La Orden con la docente en la Universidad de Extremadura. Llevo 30 años investigando la taxonomía de las especies, es decir, clasificamos y clarificamos la flora de la región y sus territorios limítrofes. Los paisajes Extremeños son únicos. Las dehesas están singularizadas como hábitat exclusivo de Extremadura a nivel europeo. Son espacios bastante humanizados, el ser humano participa de manera muy activa en los mismos y, precisamente, por eso se mantienen.

>La flora extremeña, tan singular y única, se ha mantenido y preservado gracias a la acción del hombre, debido a su integración con el medio. Cuando se presentan planes de conservación en Extremadura, la acción del hombre es fundamental. Básicamente, hemos descubierto 10 subespecies nuevas, algunas sólo se dan en la geografía extremeña como la Gageas Extremadurensis, no existen en ningún otro sitio del mundo excepto en este. Esto nos da una idea de la biodiversidad del ambiente en el que vivimos.

Hemos generado un herbario con más de 52.000 entradas y casi 5.000 especies. Tenemos aproximadamente el 98% de la flora extremeña clasificada y también de las regiones limítrofes. Lo mejor es que se puede consultar online gratuitamente. Todos los extremeños pueden echarle un vistazo para saber que especies pueden encontrar en su zona. (www.gbif.es). Incluso tenemos clasificada la flora prehistórica y especies ya extintas.

 

 

Uno de los mayores problemas es el desconocimiento de la enorme diversidad biológica que tenemos en Extremadura. Muchas veces decimos…qué bello es Extremadura! o …cuánta riqueza ecológica tenemos por aquí! pero son palabras vacías, nosotros, los botánicos, tenemos que contar exactamente el porqué de esta riqueza, cuales son las especies o ecosistemas que nos hacen tan particulares. Para todo esto es necesario la divulgación, para decírselo con fotos, con artículos, con cifras….

Personalmente, me impresiona mucho comprobar cómo la vida vegetal se abre camino, incluso en las condiciones más hostiles. Estas en un desierto y te encuentras formas de vida vegetales perfectamente adaptadas y capaces de resistir casi cualquier cosa. Eso es el sueño de cualquier botánico.

Recibimos muchísimas cartas, emails y fotos de plantas por parte de la gente. Nos sentimos apoyados y nos facilita mucho la labor. Deberíamos hacer más por vincular a todo el mundo con la botánica y la conservación. Hay mil maneras, desde conferencias, estudios, campamentos, siempre de gratuitamente por supuesto. Cuando te implicas en algo es mucho más fácil llegar a conservarlo y a respetarlo. Si ves al vegetal como una mala hierba es más fácil darle una patada, no?

Texto: Javier Antón

Fotos: Rocío Gallardo