Yo salí del vientre de mi madre y me puse a nadar casi”

Entrevistamos a Enrique Floriano, nadador paralímpico extremeño, unos días antes de partir hacia Juegos Paralímpicos Londres 2012, durante una concentración en Granada. Londres serán sus cuartos Juegos Paralímpicos: en Sidney 2000 consiguió dos medallas de oro, una de plata y una de bronce; en Atenas 2004, dos platas y un bronce; y en Pekín 2008, conquistó una nueva medalla de plata, además de dos cuartos puestos.

Enrique Floriano, nadador paralímpico, Juegos Paralímpicos Londres 2012

Floriano entrena ya en Londres. Foto cedida por Enrique Floriano a Vivir Extremadura

-Son tus cuartas paralimpiadas, ¿los nervios son otros?

Lo estoy viviendo como si fueran las primeras. Son cada cuatro años y es la competición más importante que hay en el ámbito paralímpico; estar en unos Juegos hace que pongamos todo de nuestra parte, toda nuestra ilusión.

-¿Unos Juegos son diferentes para un deportivas paralímpico que para uno olímpico?

Es más importante para un deportista paralímpico porque en el ámbito de la competición y repercusión mediático es mayor que un mundial y europeo. Hay más atención de los medios, se ven las pruebas por televisión y la gente puede disfrutar más del deporte paralímpico.

-¿Cuál es tu reto de cara a Londres?

Mi reto, teniendo en cuenta que este ciclo ha sido el que mejor he entrenado, es intentar mejorar los resultados de Pekín, donde fui plata y dos cuartos puestos. Depende mucho del nivel de los rivales, pero en función de mi nivel personal creo que he mejorado bastante y creo que puedo hacer un buen papel. Luego que gane o no medallas depende de los rivales, de la suerte y de cómo vayan las cosas en Londres.

-¿Quiénes son los rivales que hay que batir?

Los rusos y los ucranianos son los más fuertes en mi categoría. Son gente con mucho nivel por lo que las medallas son bastante caras, lo cual hace que ganarlas sea mejor recompensa. La mayor satisfacción.

-Además de el ámbito deportivo, acudir a Londres también es enriquecedor desde el punto de vista personal.

En el ámbito personal esto es una experiencia muy enriquecedora, que sabes que no vive todo el mundo y son momentos que hay que disfrutarlos como únicos en la vida y que forman parte de la historia personal de cada uno, independientemente de los éxitos que tengas. Es una responsabilidad personal de satisfacer también el seguimiento de toda la gente que está detrás tuya apoyándote o acompañándote.

-¿Cómo han sido estos cuatro años desde Pekín?

Cada competición es un mundo. Me acuerdo en Pekín, cuando subí al podio estaba disfrutando como si fuera la última vez que iba a subir a un podio en unos Juegos, porque no tenía muy claro cuál sería el futuro. Después de Pekín empecé a trabajar y vi que era un punto y final o un punto y aparte en mi carrera deportiva desde el punto de vista de unos Juegos, pero el apoyo que hemos recibido tanto de las empresas privadas como del Comité Paralímpico a través del plan ADO creo que ha sido el detonante para abrirme camino hasta estos Juegos. Ha sido todo despacio: primero, la ayuda económica que me ha permitido dedicarme exclusivamente a esto, y luego con la dedicación de mis entrenadores, fisios y médicos con los que hemos trabajado poco a poco pero de manera intensa hasta hoy.

Enrique Floriano, nadador paralímpico, en Londres

Enrique Floriano en la piscina olímpiica de Londres. Foto cedida por Enrique Floriano de Vivir Extremadura

-¿En qué estuviste trabajando?

Trabajé en cocina, en un hotel en Madrid durante un año, y se generó una beca de profesionales y a los que teníamos medalla en Pekín se nos ofreció la posibilidad de tener una beca importante, como profesionales que nos hiciera dedicarnos 24 horas al deporte. Tomé la decisión de rescindir el contrato con el hotel, muy a mi pesar, con los tiempos que corren dejar un trabajo… Pero puse la ilusión y aposté por esa carta y ha funcionado, han sido cuatro años mentalizados para estas fechas y veremos a ver qué pasa el año que viene.

-Sois dos extremeños (Isabel Yinghua Hernández es la otra) los que competís en natación.

La natación paraolímpica es el deporte más importante. En Pekín más del 50 por ciento de las medallas llegaron de la natación, la natación española goza de una calidad excelente. No es que sea casualidad. Isa desde pequeñita ha dado mucha guerra en el buen sentido de la palabra, ha entrado muy bien con Belén, la entrenadora  de la escuela deportiva de Mérida. Y desde el club de Badajoz, por mi parte también, hemos recibido muy buena base y esa base está teniendo sus resultados.

-He contado 92 récords, ¿de cuál estás más orgulloso?

Yo no los cuento. Por recuerdo más cercano me quedo con Pekín. Tengo que reconocer que en Pekín, aunque fue una plata, fue un camino mucho más duro que el que he vivido ahora. No fue un camino fácil porque tuve un pequeño problema en la preparación porque se me detectó un tumor cerebral y tuve que tratarlo lo más rápidamente posible sabiendo el riesgo que corría, que era bastante grande. Pero lo valoré con el servicio médico y decidimos atajarlo de la mejor manera posible y la menos dañina. Ver que terminas la prueba y que consigues el éxito y que lo has superado, no sólo por el nivel de discapacidad que puedas tener, sino por el hecho de haber superado un obstáculo. Es lo que hacemos los compañeros todos los días: superar obstáculos, sacrificar y dejar muchas cosas de lado para conseguir una meta más grande en la vida.

-¿Cuánto tiempo llevas en el agua?

Llevo en el agua 23 años. Yo salí del vientre de mi madre y me puse a nadar casi.

-¿Te queda algo por conseguir?, ¿alguna espinita?, ¿alguna meta?

Espinitas no tengo ninguna. Como se dice vulgarmente, que me quiten lo ‘bailao’. Todas las experiencias y logro que he conseguido ahí están. ¿Metas? Seguir superándome. Este año con todo lo que he entrenado creo que puedo superarme en mi mejor nivel y es lo que vamos a intentar. ¿Qué que me queda por ganar? No lo tengo en mente. Mi objetivo es superarme y hacer de mí el mejor nadador posible para que tenga sus consecuencias positivas y si eso supone una medalla en Londres bienvenida sea, pero si no consigo medalla porque mis rivales están mejor y sin embargo estaré igual de satisfecho.

Texto: M.A. Fernández

Enrique Floriano, nadador paralímpico, Londres

Floriano, en el agua. Foto cedida por Enrique Floriano a Vivir Extremadura