Una de las características de estas llanuras es el componente salino que presenta su suelo, lo que constituye un hábitat prioritario en la Directiva Hábitat de la UE. Esta peculiaridad convierte el agua lagunar en salobre, permitiendo la observación de aves costeras que no son frecuentes en una región interior como Extremadura, tal es el caso de la Avoceta (Recurvirostra avosetta), de la que había cinco ejemplares junto a otras especies más frecuentes, como el Cuchara europeo (Anas clypeata), del que observamos ciento veinte ejemplares, el Silbón europeo (Anas penelope), había cinco ejemplares, la Cerceta común (Anas crecca), también cinco ejemplares, Ánade rabudo (Anas acuta), con otros cinco ejemplares. En el grupo de las aves limícolas destacar la presencia de cuarenta y seis Cigüeñuelas (Himantopus himantopus) y una Aguja colinegra (Limosa limosa), mezclada con las avocetas antes mencionadas.

Cuchara europeo.

Cuchara europeo

Los trompeteos de las Grullas comunes (Grus grus), se escuchan por doquier, aunque sólo se distinguen algunos grupos familiares cercanos. Sin embargo, al poco aparece un gran bando de cien ejemplares que se posa en la orilla opuesta a nosotros, para deleitarnos con sus saltos nerviosos, y un vocerío que parece ser el grito de las propias encinas. En esta laguna (la Laguna del Caballo), los años de copiosas lluvias suelen concentrarse en dormidero alrededor de ochocientos ejemplares, que repartidos con la Charca de Las Merinillas y las de Valdelagrana, suman unos mil quinientos ejemplares que conforman este núcleo invernante.