Cernícalo primilla (realizada el 28 de febrero)

Tras frecuentes días de lluvia, esta semana es soleada y comienza a notarse que los días van siendo más largos. Desde la plaza de Alburquerque, entre los gorjeos de las oscuras golondrinas, observo un aleteo que me resulta familiar. Se trata del primer Cernícalo primilla (Falco naumanni) que observo este año, y estamos a 14 de febrero. Este fabuloso “halconcillo urbano” acaba de culminar su migración procedente del África transahariana, el territorio que le acogió durante los meses invernales, y en pocas semanas será la joya ornitológica de los pueblos del suroeste peninsular. Son muy interesantes las colonias de cría de esta especie existentes en los pueblos de Alburquerque y en Olivenza, donde suelen disputarse los huecos con las revoltosas Grajillas (Corvus monedula) y con las palomas. Quizás la buena conservación de estos cascos históricos, con numerosos huecos y abundantes tejas árabes, hayan posibilitado su asentamiento. Sin embargo, me resulta curioso no observarlos en la iglesia de La Albuera o en la de Valverde de Leganés, donde existen posibilidades para la cría. Mientras, en las afueras, en las llanuras o en las dehesas abiertas, es frecuente observarlos sobrevolando sus territorios de caza, aleteando sin descanso en un punto fijo sobre el suelo, para continuar realizando un rápido “picado” y capturar un gran insecto o un pequeño roedor que termina incorporado a su dieta, muchas veces devorado en el mismo cielo. Luego, vuelta a por otro. Estas singulares rapaces realizan una importante labor de control de plagas en el medio agrario. Ya vendrán más primillas en pocos días.

cernícalo primilla