La formación Acetre surgió en 1976 en Olivenza (Badajoz), localidad fronteriza que les proporciona el marcado carácter multicultural de su folk bilingüe. Así, en sus interpretaciones aúnan perantones, pindongos, tonadas festivas o alboradas extremeñas, con los verdegaios, fados o corridiños portugueses. Una combinación bien aprovechada que da como resultado uno de los sonidos más exquisitos dentro de lo que hoy entendemos como tradición renovada.

Su último trabajo “Arquitecturas rayanas” sigue poseyendo un perceptible sabor tradicional extremeño y a la vez de perfil global, refleja todo el sonido mixturado, moderno y sutil de Acetre.

Merced al misterio de la música, pasearemos por los mercados de Zafra con aires de romance medieval; estaremos en la frescura aromática de las bodegas de Almendralejo; en las vendimias; por las calles empedradas de Ahigal (Cáceres), con sabores de alborada, o en una boda popular. Pero también volaremos a las vecindades portuguesas con el “Fado das aldeias”; y contemplaremos aquellas plazas bajo cuyos pórticos la gente habla, comercia y canta; hospitalarios zaguanes que ocultan los “Amores de Mariana”, cantados por las saias de Olivenza.

Fotografía: Vivir Extremadura