Los Gamero, Guarnicioneros

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

Manuel Gamero es de los pocos guarnicioneros y talabarteros que quedan en Extremadura. Si hoy tenemos siempre a mano a un mecánico de coches, antes era el talabartero al que podíamos recurrir en cualquier momento para tener siempre listas a las bestias para el trabajo en el campo o a los caballos para la romería. Hoy, Gamero aún presume de un oficio completamente artesanal que conoció sentado junto a la mesa de su abuelo y de su padre.

Manuel nos recibe en su taller de Oliva de la Frontera, en Badajoz. Son ya tres generaciones las que han dedicado parte de su vida a sacar rendimiento al trabajo y al movimiento de las caballerías y animales de carga, porque tanto el guarnicionero como el talabartero no dejan de ser los artesanos que crean esos utensilios que dan fuerza al animal, sujeción a la carga y comodidad al hombre.

 

El olor a cuero inunda todo. Las paredes del taller nos muestran numerosas herramientas, “el 95 por ciento de esas herramientas –nos dice Manuel– eran de mi padre y de mi abuelo”. Junto a ellas, elegantes y firmes monturas, cabezadas, jáquimas y antojeras, estribos, rebenques y zahones. En un rincón, una mesa con profundas marcas del tiempo. “Sobre ella trabajaba mi abuelo… Tengo el recuerdo de un niño sentado junto a esa mesa observando a mi abuelo y a mi padre… de día y de noche”.

Manuel hoy se dedica a la guarnicionería y a la talabartería, aunque algo más al primer oficio a diferencia de sus antepasados ya que cuando el animal aún no había sido desplazado del trabajo del campo por la maquinaría, se requería de piezas para burros y mulas. “Antes se trabajaban más materiales y aparejos necesarios para el trabajo en el campo, para bestias de carga y de labranza. Ahora, sin embargo, son piezas casi casi de capricho más que de necesidad”.

Nos muestra una montura en la que ha trabajado, junto a su esposa Teresa, cerca de quince días. El trabajo comienza a partir de una pieza de lona sobre la que se dibuja la figura del asiento. Poco a poco se le va dando forma mediante un relleno de centeno. Precisamente estos armazones de paja de centeno son lo que hacen del trabajo de Manuel algo único, ya que mantiene la tradición mientras que otras fabricaciones industriales sustituyen el centeno por materiales como fibra de poliéster. Posteriormente, en los extremos de la lona se colocan dos hierros en forma de arco que irán definiendo la estructura de la montura. Así, con Teresa sentada frente a la máquina de coser y Manuel diseñando sobre la mesa casi centenaria, se van cubriendo pedidos de toda España, pero sobre todo de Extremadura y Andalucía. Aparejos de cuero, con hierro y sin hierro, diseños para trabajo o para paseo… “pero sea lo que sea todos están cosidos a mano y hechos a medida”.

Hoy en día, nos cuenta Manuel, aunque los animales han sido desplazados de las tareas agrícolas, sí se vive cierta afición a la hípica, a las muestras de caballos de Pura Raza Española, a vaquerías y a romerías, todo esto es lo que da vida al taller de Oliva de la Frontera y a la tradición.

Ya la intensa relación del hombre y el caballo que se vivía en el pueblo Íbero hizo que hasta nuestros días hayan llegado muestras de correajes y utensilios, del mismo modo que la producción de cuero de alta calidad en los reinos árabes hizo que los aperos fuesen de hermosos diseños. Más adelante se vería la influencia de España en el Nuevo Mundo así como en Europa, llegando a ponerse de moda en todo el continente la silla de montar española.

Observamos cómo, en silencio, Manuel y a Teresa se inclinan sobre la mesa y la máquina de coser, cómo disfrutan de la tradición, la autenticidad y de las cosas bien hechas. “¿Que huele a cuero?… A mí ya no me huele, nací y crecí envuelto en este olor”.

Texto: Mª José Muñoz / Mari Cruz Vázquez

Fotos: Álvaro Fernández Prieto

Share.

Leave A Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies