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Hemingway Noise. Sin Etiquetas | Vivir Extremadura

Hemingway Noise. Sin Etiquetas

Vivir Extremadura 19 noviembre, 2012 0
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Un desayuno continental para el empezar el día con fuerza y ánimo. Y escuchar a Hemingway Noise, mientras se llena la panza, para completar un enérgico inicio de jornada.

“Cuando haces un desayuno continental suele ser un buen día”, busca una justificación al nombre del primer disco de estudio de la banda Carlos Gil, el teclista. Aunque aclara: “El disco se puede escuchar por la mañana, por la noche, por la tarde… Cada uno lo puede escuchar cuando quiera”. Y es que la ausencia de límites, espacios, tiempos y etiquetas es el principal rasgo definitorio de Hemingway Noise, grupo cacereño nacido en 2010 y este año está viviendo su consagración y consolidación.

Hemingway Noise

Si opta por no ahondar en el porqué del nombre de primer trabajo de estudio (“es una historieta interna”, subraya), sonríe cuando explica el nombre de la banda: “Es todo menos literario y profundo de lo que pueda parecer”. La pronunciación del bajista francés Sebastian cuando hablaba de la cantante británica Amy Winehouse hizo mucho gracia al resto de los compañeros. “Nos gustó cómo sonaba, que tenía historia, tiene algo de contenido, hace referencia a un momento gracioso de la banda y ahí se quedó”, apunta Carlos.

Todo esto fue mucho antes de la incorporación de la voz de Ana B. Carretero (“que dio impulso definitivo a la banda”), y mucho después de que Carlos y el antiguo batería se conocieran tocando en la boda de una amiga común. De ahí, de una boda, nació una banda difícil de clasificar pero que se está haciendo un hueco, que crece constantemente, en el panorama musical actual. Y es que si algo define a Hemingway Noise es su indefinición. La ausencia de etiquetas.

“Lo que aportamos es que no nos podemos clasificar en un estilo único”, resume Carlos Gil, que por esta vez ejerce de portavoz de la banda. Y es aquí donde empieza la magia de su música, su capacidad de sorprender, gustar y atraer a partes iguales. “Normalmente la gente cuando nos escucha, depende del instrumento en que se fije o las tendencias musicales que oiga, nos tiende a etiquetar de una manera u otra”, explica. “Creamos una miscelania o mezcla totalmente diferente”, insiste también Ana, la voz y la cara visible del quinteto sobre el escenario.

Hemingway Noise

Desde el pop al rock, pasando por la música progresiva o la psicodelia… Todo esto puede ser Hemingway Noise, y nada de ello también y al mismo tiempo. Lejos de la improvisación, lo suyo es un juego creativo largo y desarrollado, en el que todos los integrantes aportan. Sebastian, el bajista que dio nombre al grupo, viene de la escena musical francesa. El batería actual es Pachi, un rockero más clásico que también toca con los Maggot Brain. Rubio Salas apuesta por las guitarras más distorsionadas y con muchos efectos; mientras que Carlos Gil aporta el rollo más dulce a los temas, dice.

“Los teclados, que suelen ser la base inicial de todos los temas, son minimalistas clásicos; los bajos tienen mucho de heavy y de metal; las guitarras son psicodélicas y las baterías progresivas. Y esa mezcla, ya que cada instrumento hace un estilo totalmente diferente, es lo novedoso”, narra Carlos. A ello habría que sumar las letras y la voz de Ana, experimentada también en el escenario con musicales y obras de teatro, e influenciada del rock y del soul de los años 60 y 70, “un rollo más Amy Winehouse”; ahora sí, porque no hay nada al azar.

Todos aportan, sin liderazgos, a un proceso de discusión y creación (que hacen principalmente a través de internet, “nos mandamos constantemente archivos, pruebas… y aunque parezca que es caótico es una máquina que no para”) que ahonda en el crecimiento de la banda y en la construcción de canciones. Porque su música se construye, como si de un objeto palpable y visible se tratara. Su música tiene peso, empaque. “Aquí construimos sentimientos y sensaciones”, vuela Carlos quien también explica, por ejemplo,  que están metiendo un rondó veneciano en la estructura de uno de los nuevos temas en los que trabajan.

Habla Ana, la voz y la autora de las letras: “Escribo según lo que me inspire la música. Hablo de la gente anónima que me cruzo por la calle, de sentimientos, de todo… Tengo libertad absoluta para componer. Todos tenemos nuestro espacio de libertad y cada uno aportamos algo totalmente diferente, porque nuestros gustos son dispares. Por ello,  hacemos viajes musicales únicos”.

Carlos Gil retoma la explicación. “Las estructuras que utilizamos y las líneas de voz no son las habituales que puedes escuchar en la radio o la televisión; creemos que somos diferentes”. La sorpresa suele marcar las reacciones del público con los primeros acordes, metamorfoseada en entusiasmo al final del concierto. “Eso ha sido lo que nos ha hecho crecer y evolucionar tan rápido; la acogida de la gente ha sido muy buena y han sabido valorar lo que aportábamos”, añade. Las explicaciones fluyen rítmicamente, mientras que las preguntas no cesan.

¿Qué tal el año 2012? “Ha sido muy importante para nosotros. Hemos grabado el primer CD de estudio, ‘Desayuno Continental’, en Cáceres y también en Sevilla con Alfonso Espadero, que cuenta con un Grammy Latino. Llevamos casi 20 conciertos, algo complicado de conseguir en la situación económica actual. Hemos estado tocando en Inglaterra y la acogida ha sido buenísima. Parece que la cosa funciona”, concluye Carlos Gil.

Sus proyectos y planes apuntan en esa dirección: participación en los festivales Europa Sur de Cáceres y Jazz Iberia de Badajoz, así como tratar de ampliar la ruta de festivales; trabajar en temas para grabar un nuevo disco; hacer una gira internacional más amplia y más grande (“hemos vuelto alucinados, con las pilas cargadas”)…y buscar una agencia de management “que nos abra más puertas y logre una proyección más amplia de cara a la gente”.

Todo eso está en la agenda, en las cosas por hacer, pero ya hay mucho recorrido hecho. La música de Hemingway Noise se puede escuchar en distribuidoras de ámbito internacional como Spotify, iTunes o Amazon. “Son reconocimientos de que lo que estamos haciendo tiene buena calidad”, considera el teclista. También han logrado el premio Extremasound a la mejor banda extremeña de 2012.

En una furgoneta, cual banda de rock ‘ochentera’, se marcharon en julio a Londres durante una semana. Una experiencia que resume su compromiso con la música. Su estar y su búsqueda. “Aquí todos teníamos una trayectoria antes y hemos pasado por un montón de grupos, por eso tenemos en mente que esto sea algo más serio. Ya todos tenemos una edad y el planteamiento es diferente”, subraya Carlos. Y ahí está su límite, ése del que carecen y que les confiere personalidad.

Hemingway Noise

“Para nosotros la música es una forma de expresión. Por ello hacemos una música bastante introspectiva, de búsqueda hacia nuestros propios sentimientos, de buscar sitios placenteros; es una huida de lo mundano y de lo básico hacia algo más elevado y extraordinario. Nuestra música es una especie de fuente en la que todo puede fluir sin ningún tipo de cortapisa, los límites están en uno mismo”. Sin etiquetas. La única condición es empezar bien el día, con un desayuno continental, por supuesto.

 

Texto: Mª Ángeles Fernández

Fotografías: Ester García

 

 

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