El camino de Santiago por la Vía de la Plata

 

Al sur del sur comienza el Camino, un camino milenario por el que los hombres han venido transitando a lo largo de los últimos dos mil años. Un camino que desde el siglo X ya no se detiene en Astorga y continúa más allá de las tierras de la antigua Asturica Augusta hasta alcanzar Compostela, buscando –dicen- los caminos del interior, aquellos que nos acercan a nuestro propio encuentro.

Desde Monasterio hasta Fuente de Cantos el camino discurre entre frondosos alcornocales y encinares por tierras de Calera de León. Hasta aquí, hasta Calera, se acercan los peregrinos a contemplar la belleza de su Conventual y reponer fuerzas para continuar viaje hasta encontrarse con la luz de los muros enjalbegados de la Ermita de Nuestra Señora de la Hermosa. A sus puertas encontramos a la hermana San Antonio que nos habla de su feliz matrimonio con el Hijo del Señor, también de su alegría por compartir con los peregrinos sus días de viaje cuando se acercan hasta el Conventual, “unos –dice- a rezar, otros, buscando agua para calmar la sed”.

Con la amanecida comienza el viaje. Es mucho el calor que al levantar el día se deja sentir en el camino. Por ello, las madrugadas. Por ello, la búsqueda de refugio y relente antes del medio día, cuando el sol parece que todo lo abrasa, que todo lo enciende. Quizás por ello, entre Fuente de Cantos y Zafrahacemos el camino en solitario, un camino que transcurre entre pastizales y viñedos que se van haciendo más visibles conforme nos vamos acercando a las tierras de la antigua Safra. Pero antes nos habremos detenido a contemplar la belleza mudéjar de la Iglesia del Divino Salvador, que guarda en su interior el tesoro gótico que nos dejara el gran retablista Antón Madrid.

Desde estas latitudes comienzan a hacerse visibles los viñedos por los que transcurre el camino a su llegada a Zafra. Aquí los peregrinos, tras el merecido reposo, se sentirán reconfortados por una trama urbana de una belleza extraordinaria, que se irá descubriendo en sus plazas Grande y Chica, en sus conventos y colegiatas, en sus palacios… También aquí encontrarán los caminantes una rica y cuidada gastronomía.

Se deja Zafra camino de los Santos de Maimona y de Villafranca de los Barros con aromas a pino fresco, a pámpanos verdes, a uvas que ya pintan púrpuras en los viñedos cercanos. En los Santos, la Segeda Augurina, la mirada de los peregrinos viajará hasta la Iglesia de Nuestra Señora de los Angelesque se alza en medio de un deslumbrante caserío.

La Sierra de San Jorge aparece herida, saqueada por poderosas maquinarias de acero de la industria cementera, que le arrancan su ánima caliza. Desde aquí ya se contempla la poderosa torre-fachada de laIglesia de Santa María del Valle. También son visibles las altas chimeneas de las viejas alcoholeras, chimeneas y alcoholeras que volverán a ser visibles en Almendralejo al que se llega entre enormes campos de viñedos. Aquí en Almendralejo, la hermosa torre herreriana de La Purificación nos servirá de guía para acercarnos a un caserío que no dejará indiferente al peregrino.

Se deja Almendralejo y de nuevo los viñedos, la tierra fértil, el camino. El sol a media tarde se muestra implacable, hostil. Bajo él, y pegado a la antigua Nacional 630, descubrimos a lo lejos una figura que aparece estrafalaria. Es Gorazd, un esloveno que intenta aliviarse del fuego inclemente con una toalla con la que trata de cubrir su cuerpo. Cuando nos acercamos descubrimos el sufrimiento, la desesperación, la sed. Nos pide agua mientras maldice el Camino. Sacia su sed con la ansiedad de los desterrados al desierto. Nos mira agradecido. Sonríe y continúa el Camino.

Torremejía, Mérida, están ya cerca si es que en el Camino ésta puede ser una palabra a tener en cuenta. Se entra en Mérida por el viejo Puente Romano. Después, la apoteosis de la memoria, el teatro, el hipódromo, el anfiteatro, el templo de Diana, el Arco de Trajano…

Se deja la antigua Emérita Augusta pasando junto al gran Acueducto de los Milagros, camino deProserpina, El Carrascalejo y Aljucén. En esta geografía adehesada encontramos a Andre y a Irene que, con 65 y 68 años, realizan el camino en bicicleta. Lo hacen desde Sevilla a donde llegaron en tren desde su Bretaña natal. Nos hablan de la belleza del camino, del calor y del gazpacho.

En Alcuéscar, los peregrinos dudan si seguir camino o acudir a la poderosa llamada de la Basílica de Santa María del Trampal. Estamos ya en el sexto día de camino por tierras extremeñas. Se anuncia cercana la antigua Norba Caesarina, pero antes el peregrino se sentirá arrastrado por la belleza de los paisajes. Paisajes adehesados donde se deja sentir el agua de los ríos Ayuela y Salor y donde la memoria de Roma aparece en la Mansio ad Sopores, cercana a Casas de Don Antonio.

Siguiendo por el cordel de la Mesta, y tras dejar Aldea del Cano, aparecen los castillos de las Arguijuelas y del Mayoralgo. En este último encontramos a Federico Leo, el guardés de la finca, que nos cuenta cómo en muchas ocasiones tiene que ayudar a los peregrinos que, agotados por la dureza del camino y por la sed, acuden hasta él buscando refugio.

Pasado Valdesalor y tras culminar el pequeño Puerto de las Camelias aparece Cáceres en todo su esplendor. Iglesias, conventos y palacios parecen convocar a peregrinos y viajeros a un encuentro con la historia. Obligado será llegar hasta la imponente Iglesia de Santiago, cercana al albergue de los peregrinos. No lejos de este templo, y tras atravesar los ricos pastizales del Casar de Cáceres, el camino se asoma al río Tajo. Y junto a sus aguas detenidas, la minimalista arquitectura de un albergue sorprendente y desde el que no nos será difícil llegar hasta los restos del Puente Romano de Alconétar.

Pasado Cañaveral y coronando el Puerto de los Castaños, nos detenemos junto a Helmun, un alemán septuagenario que realiza el camino en bicicleta. Esta es, nos dice, su cuarta peregrinación a Santiago, alguna partiendo incluso desde su Alemania natal. Ahora espera poder llegar a tiempo para ver volar el botafumeiro el día del Santo.

Desde Grimaldo el camino acude, entre encinares, a la búsqueda del Valle del Alagón, en ese punto donde el Jerte le entrega sus aguas. Aguas que riegan praderas y maizales sobre los que sobresalen las almenas almohades que cercan la Villa de Galisteo. Desde aquí, desde las alturas de su imponente muralla, se divisa ya el Norte. A él acudimos sintiéndonos acariciados por el frescor que llega de las fértiles vegas, ahora del Jerte, ahora del Alagón.

Pasado Galisteo, pasado Valdeobispo, las tierras de labor, el secano, el centeno y la antigua Vía con toda su grandeza atravesando enormes dehesas donde las encinas los pastos agostados y el sonido de las chicharras acompañan a los peregrinos hasta la encrucijada de Venta Quemada. Allí los caminantes encuentran siempre alivio para el cuerpo y, por qué no, también reposo para el alma.

Estamos en tierras de la Oliva, muy cerca de Cáparra, la ciudad romana que atravesaba la Vía y que recibe a los viajeros el paso triunfal bajo las milenarias piedras de su imponente arco romano. La Vía presenta en estas últimas etapas una conservación considerable. Estamos muy cerca de Aldeanueva del Camino, de su pequeño Puente Romano que salva las aguas de la caudalosa Garganta de la Buitrera. Poco antes de Baños de Montemayor encontramos a Jorge, un alemán de 23 años que lleva dos años viajando por el mundo y que nos dice que éste será un viaje para la memoria. Mira al norte con unos ojos luminosos, sonríe y continúa el camino. Por delante, otros muchos días, otras muchas soledades…

Nosotros acudimos a una antigua parada en estos viajes hacía las tierras de Muxía. En Casa Adriano, en la cima del Puerto de Béjar, disfrutamos de unas patatas revolconas y de una riquísima carne de retinto a la brasa. Mientras, por la vieja Nacional 630, vemos pasar a Andre y a Irene sintiéndose, seguro, cada vez más cerca del sueño.

EL CAMINO EN DATOS

Los datos del número de peregrinos que en los últimos años han recorrido el Camino de Santiago por Extremadura son:

Año 2008……………………….…. 2.730 peregrinos
Año 2009………………………….. 2.860 peregrinos
Año 2010 (de enero a mayo)………. 1.500 peregrinos

La procedencia es:

Nacional: 52%, principalmente de Cataluña, Andalucía y País Vasco.

Internacional: 48%, de Alemania, Francia, Italia, Holanda, Austria, Bélgica y Reino Unido.

Texto: Lucas Riolobos

Fotos: Rocío Gallardo

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